Alicante pone las bases para atraer empresas de sectores estratégicos en el entorno de la A-79 y en el eje Puerto-aeropuerto, ampliar el Parque Científico y desarrollar un clúster
"Estos espacios serán grandes ejes de atracción de inversiones y generación de empleo para fortalecer a Alicante como capital metropolitana y motor económico de la provincia”, resalta el edil de Urbanismo, Antonio Peral
Alicante, 29 de abril de 2026. El Plan General Estructural (PGE) en el que trabaja el Ayuntamiento de Alicante contempla la creación de cuatro grandes nodos o entornos estratégicos para la promoción y diversificación de la actividad económica en el municipio en el entorno de la A-79, el eje Puerto-aeropuerto, Rabasa y Condomina.
Esta es una de las estrategias del PGE en materia de desarrollo económico que se debatieron este martes en la última mesa temática sobre este documento urbanístico, el más importante de los últimos 39 años, y que está tramitando el equipo de Gobierno del alcalde Luis Barcala.
"El Plan General Estructural identifica y reserva espacios susceptibles de convertirse en grandes ejes estratégicos de expansión económica, atracción de inversiones, captación de talento y generación de empleo”, destaca el concejal de Urbanismo, Antonio Peral. El nuevo modelo económico, añade, “planifica el desarrollo de un sistema productivo potente y diversificado, capaz de reducir la dependencia del sector servicios”. Un sistema que “fortalece las sinergias con Elche y otros municipios del entorno y afianza la posición de Alicante como capital metropolitana y motor económico de la provincia”, expone el edil.
Eje A-79 como corredor estratégico de actividad económica
La infraestructura de la A-79 se concibe como un eje de transformación estratégica con capacidad para estructurar un corredor de actividad económica de escala supramunicipal, configurando un ámbito de oportunidad para la localización de actividades económicas de carácter singular y estratégico.
Este corredor se asocia a suelos que mantienen su clasificación como no urbanizables, si bien presentan una elevada aptitud territorial y una posición estratégica en la estructura del territorio, lo que permite identificarlos como ámbitos idóneos para la implantación de actividades económicas específicas.
Su configuración permite acoger actividades que, por sus requerimientos funcionales, dimensionales o de accesibilidad, no encuentran una ubicación adecuada en el suelo urbano o urbanizable.
Este eje A-79 conecta los ámbitos económicos de Alicante y Elche, favoreciendo la creación de sinergias, la complementariedad de actividades y el intercambio de flujos económicos, así como la cooperación empresarial y la generación de economías de escala en el ámbito metropolitano, desarrollando el área funcional Alicante-Elche en la que ya trabajan ambos ayuntamientos.
Se plantean actividades vinculadas a la innovación, la economía verde y las tecnologías avanzadas, así como usos productivos, logísticos o terciarios de carácter estratégico, junto con otras actividades de escala supramunicipal.
Este corredor se articula de forma complementaria con el corredor estratégico de innovación aeropuerto–Puerto, configurando un sistema integrado de ejes de actividad económica que refuerza la conectividad territorial y la competitividad del conjunto urbano-metropolitano.
Corredor de innovación aeropuerto – Puerto
El eje comprendido entre el aeropuerto y el puerto de Alicante se configura como un corredor estratégico para la implantación de actividades vinculadas a la innovación, la economía creativa y las industrias tecnológicas avanzadas, apoyado en su excelente conectividad territorial y su posición en el frente litoral.
En este sistema se integra el ámbito de Aguamarga y el complejo de Ciudad de la Luz, que se consolida como pieza clave del corredor, con capacidad para evolucionar hacia un nodo de referencia para actividades creativas, audiovisuales y tecnológicas.
El eje alcanza el Puerto de Alicante, cuyo interfaz Puerto–ciudad debe ser objeto de recualificación e integración urbana, reforzando su papel como espacio de relación entre actividad económica, ciudad y litoral. En este ámbito podrán implantarse usos vinculados a la innovación tecnológica, equipamientos estratégicos, actividades formativas y dotaciones urbanas de carácter avanzado.
En conjunto, el corredor aeropuerto–Puerto se consolida como un eje de actividad económica de excelencia, con capacidad para articular la relación entre logística, innovación y frente litoral, donde la activación de Ciudad de la Luz y la regeneración del entorno portuario desempeñan un papel fundamental.
Nodo de conocimiento y formación en torno a la UA
El ámbito de Rabasa se consolida como un nodo metropolitano de conocimiento y formación, articulado en torno a la Universidad de Alicante, su área de ampliación y el Parque Científico-Tecnológico, cuya actividad se encuentra en fase de consolidación. En este contexto, se propone la ampliación del parque hacia el otro lado de la A-70, configurando un ámbito continuo de excelencia que refuerce su posición como pieza estructurante del sistema de innovación metropolitano.
Este entorno se configura como un ecosistema de conocimiento, en el que se articulan actividades de investigación, formación superior, innovación y emprendimiento, reforzando la conexión entre universidad, empresa y tejido productivo.
Estos ámbitos se plantean como espacios de usos mixtos, en los que, junto a las actividades de conocimiento e innovación, puedan incorporarse usos terciarios complementarios, incluyendo dotaciones de ocio, deporte y alojamiento vinculado a la actividad formativa, investigadora y laboral, favoreciendo la creación de entornos completos de trabajo, estudio y estancia.
Asimismo, se propone un polo de formación profesional en el entorno del Panteón de los Guijarro, orientado a la cualificación del capital humano en relación con los sectores estratégicos del territorio y a su conexión directa con el tejido productivo.
Se delimitan dos sectores de crecimiento destinados a la creación y ampliación del Parque Científico-Tecnológico, con superficies aproximadas de 75 y 77 hectáreas, incluyendo en el primero la reserva del suelo previsto para la ampliación de la UA.
Además, se propone un tercer sector, “Rabasa-Universidad”, de carácter terciario con predominio de uso alojativo y una superficie aproximada de 19 hectáreas, concebido como pieza de apoyo a las actividades de formación, investigación y desarrollo económico del entorno.
Clúster de la salud, bienestar y vida activa
El ámbito territorial comprendido entre la Condomina y Sangueta, articulado en torno al eje de la Avenida de Denia, se configura como un espacio emergente vinculado a la actividad sanitaria, el bienestar y la vida activa, en estrecha conexión con la Universidad Miguel Hernández, referente formativo en el ámbito de las ciencias de la salud.
Este entorno integra actividad asistencial, formación especializada, investigación biomédica y servicios vinculados al turismo de salud, incluyendo equipamientos sanitarios, centros de bienestar, instalaciones deportivas asociadas al bienestar y establecimientos de alojamiento especializados, configurando un ecosistema funcional de alto valor añadido. Asimismo, el clúster incorpora el desarrollo de la economía del cuidado, integrando servicios sociosanitarios y equipamientos asistenciales de larga duración, así como residencias y centros de atención a la dependencia.
Los nuevos sectores de crecimiento situados en su entorno, como Vistahermosa, Vista Alegre, Alameda o Pino y Ruaya, contribuirán de forma decisiva a la consolidación de este clúster, al favorecer la implantación de usos terciarios vinculados a la salud y el bienestar. Asimismo, se promueve la incorporación de suelos dotacionales educativos que permitan la ampliación del campus de la Universidad Miguel Hernández (UMH). El ámbito de Sangueta actúa también como pieza de apoyo en la estructuración de este ecosistema, junto con el nuevo sector terciario previsto en Pino y Ruaya, de aproximadamente 19 hectáreas, destinado preferentemente a estos usos.
Mesa sobre desarrollo económico
La mesa temática sobre desarrollo económico en el PGE contó con la intervención de Alberto Pascual, director general de Coordinación de la Acción del Gobierno de la vicepresidencia segunda y conselleria de Presidencia, Antonio Martínez; economista y gerente de Promociones e Iniciativas Municipales de Elche S.A. (Pimesa); Alfredo Milla, analista económico en el Instituto de Estudios Económicos de Alicante (Ineca); Amparo Sempere, vicepresidenta de la Federación de Parques Empresariales de la Comunidad Valenciana (Fepeval); Vicente Armengol, presidente de la asociación Corazón de Alicante y del Colectivo de Comerciantes por Alicante; Vicente Castillo, arquitecto especializado en urbanismo y planificación de áreas industriales; y Andrés Pedreño, economista y catedrático emérito de Economía Aplicada en la UA.
Los intervinientes valoraron muy positivamente las propuestas del PGE en materia de habilitación de suelo industrial y generación de nodos de actividad económica. Coincidieron en destacar la potencialidad de Alicante para atraer empresas de base tecnológica y vinculadas a la innovación y diversificar la actividad económica, no solo con espacios adecuados, sino también con servicios y propuestas atractivas para los trabajadores.
Asimismo, resaltaron la importancia de tener en cuenta el área metropolitana para el desarrollo de políticas conjuntas de promoción económica y, en concreto, abogaron por el impulso del área funcional Alicante-Elche.
Abogaron también por defender el comercio local como actividad económica y como foco de cohesión social, con medidas que favorezcan su permanencia y expansión en los barrios y desarrollen el concepto de ciudad policéntrica.







