El recurso municipal de la Oficina del Cuidador, dentro del ámbito de los servicios sociales, nace con el objetivo de atender a las necesidades de las personas cuidadoras no profesionales de familiares en situación de dependencia, discapacidad, enfermedad crónica, o con limitación en la autonomía, en el ámbito familiar o cercano, sin la existencia de una relación contractual ni remuneración alguna por su labor. Dichos cuidadores suelen enfrentase a una sobrecarga física y emocional, falta de formación específica, aislamiento social y escaso reconocimiento institucional.
Igualmente, la Oficina del Cuidador, se dirige también a la ciudadanía en general a través de acciones de sensibilización y concienciación social sobre el valor del cuidado y la corresponsabilidad colectiva en este ámbito.
Las principales líneas de actuación que vertebran el funcionamiento de la Oficina del Cuidador son:
- Atención individualizada, ofreciendo un acompañamiento personalizado, detección de necesidades específicas y orientación hacia recursos comunitarios y especializados.
- Formación y capacitación, proporcionando herramientas prácticas tanto para la función de cuidar como para el autocuidado a través de la realización de talleres prácticos que fortalezcan las competencias técnicas y personales de las personas cuidadoras.
- Apoyo psicosocial, centrado en la atención emocional y la prevención del desgaste derivado del rol de cuidador mediante espacios de escucha, respiro y acompañamiento, con el objetivo de prevenir los efectos negativos asociados a la sobrecarga.
- Sensibilización comunitaria, orientada a visibilizar y poner en valor el trabajo ejercido por las personas cuidadoras fomentando una cultura de corresponsabilidad en dicho cuidado, así como generar una conciencia colectiva sobre el valor social del cuidado.






