Recomendaciones de actuación para la población en general y actuaciones de seguimiento a realizar por parte del operador (Ayuntamietno o empresa en quien delegue) tras un incendio.
Los episodios de calor extremo constituyen un riesgo elevado para la salud pública:
- Por el aumento del nivel de ozono troposférico, O3 (contaminante secundario generado por las reacciones entres diversos contaminantes atmosféricos: óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles, en presencia de radiación solar).
- Las altas temperaturas, unida a una vegetación reseca por un aumento de la sequía, favorece el riesgo de incendios forestales que, debido al humo generado, provocan un aumento de las partículas finas (PM 2,5), de mayor penetración a nivel pulmonar, así como de otros contaminantes.
El calor extremo, el aumento de los niveles de ozono así como los incendios forestales, pueden afectar a la población, especialmente a la vulnerable (mayores, infancia, personas con enfermedades crónicas y embarazadas, etc), pudiendo causar problemas de salud que afectan al sistema respiratorio y cardiovascular y/o provocar malestar general y deterioro del bienestar anímico y psicológico en los ciudadanos que se han visto afectados, especialmente en el caso de los incendios.
Adjuntamos información con recomendaciones de actuación ante los incendios forestales:






