Los siete equipos de trabajo de la concejalía de Infraestructuras actuarán de forma simultánea para reparar desperfectos en cualquier punto de la ciudad que lo requiera
La edil Cristina García explica que “el contrato alcanza los ocho millones con el objetivo claro de que Alicante cuente con unas aceras y zonas peatonales cuidadas, modernas y accesibles”
Alicante, 20 de enero de 2026. El nuevo contrato de mantenimiento de aceras, plazas y espacios públicos ya está en marcha y lleva a cabo las primeras actuaciones en el barrio de Rabasa y la Playa de San Juan de manera simultánea. La Junta de Gobierno Local ha aprobado este martes el plan de seguridad y salud de este contrato adjudicado a la empresa Acsa Obras e Infraestructuras por un importe de ocho millones de euros y un plazo de ejecución de cuatro años con uno más de posible prórroga.
La concejala de Infraestructuras, Cristina García, ha explicado que “con este nuevo contrato que duplica al anterior y alcanza los ocho millones de euros vamos a poder disponer de siete equipos para trabajar en varios puntos de la ciudad al mismo tiempo”. “El objetivo es claro”, ha recalcado la edil, “que Alicante cuente con aceras y zonas peatonales cuidadas, modernas y accesibles sin diferencias entre el centro y los barrios”.
Las reparaciones de aceras han comenzado en el camino del Fondo de Piqueras, en el barrio de Rabasa, y la avenida de Oviedo en la Playa de San Juan, entre la rotonda de la avenida de las Naciones y la plaza de La Coruña. Los equipos se irán desplazando para realizar las tareas de reparación y mantenimiento por toda la ciudad a lo largo del año.
Este importante servicio para la ciudad se cubre mediante un contrato mixto de obra y servicio para llevar a cabo las actuaciones de mantenimiento y reparación de aceras, pavimentos en plazas, espacios públicos y demás elementos complementarios de las vías públicas municipales.
Los trabajos consistirán básicamente en la subsanación de deficiencias en estos espacios, así como en los diferentes elementos complementarios estructurales y ornamentales de la vía pública, al tiempo que prevé mejorar las condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación para el acceso y utilización de los espacios públicos urbanizados.
Reparaciones de menor alcance en 24 horas
Las incidencias de carácter menor como pueden ser una arqueta rota, un bordillo suelto o un pequeño tramo de acera deteriorado que no requieran de estudio, diseño y valoración previa, podrán ser iniciadas en menos de 24 horas. Por ello, el pliego incluye que la adjudicataria deberá disponer de los equipos necesarios para atender las órdenes de trabajo todos los días de la semana. En este sentido, la empresa deberá disponer siempre de seis equipos activos con el equipamiento de vehículo, herramienta y pequeña maquinaria para los quehaceres diarios.
Además, se determinará el grado de afectación a la seguridad de la vía pública de la deficiencia detectada y en función del mismo se deberá subsanar en distintos plazos que van desde las 4 horas hasta los 15 días. El anterior contrato, de 2021, se adjudicó por 4,1 millones de euros, mientras que el actual duplica esa cifra para los próximos cuatro años con una posible prórroga de uno más.






