Durante los últimos años del siglo XX, especialmente a partir de la década de los setenta, los centros tradicionales de muchas ciudades medias y grandes han sufrido un incesante proceso de degradación, que afecta a todos los ámbitos de la vida de las ciudades. El deterioro de los elementos urbanísticos, arquitectónicos, comerciales y sociales ha llevado a estos barrios o está en proceso de hacerlo, deuna situación de centralidad económica, comercial, cultural y social de la ciudad, a una situación de pérdida de esa centralidad y de florecimiento de actividades marginales, con el riesgo de extensión a otras áreas centrales de la ciudad.
El modelo de la ciudad tradicional europea, y muy especialmente la mediterránea, toma como unidad de base el barrio, un espacio abarcable en el que se desarrollan las diferentes actividades cotidianas (residencia, trabajo, ocio, consumo, educación), fundamentales en la construcción del individuo como persona y como ciudadano. Y en este modelo los centros tradicionales han ocupado hasta hace pocos años, un espacio de confluencia e interacción de los habitantes de los diferentes barrios de la ciudad, además de constituir uno de los elementos de identificación más importantes de la personalidad histórica de cada ciudad. Sin embargo, la morfología de algunas ciudades europeas se acerca progresivamente al modelo norteamericano de suburbanización, donde se incrementa la superficie de metro destinado a un único uso, cada vez mas especializado, y por tanto, se reduce la complejidad en el uso de áreas urbanas cada vez más extensas.
Recuperar las zonas céntricas de la ciudad, con el objetivo de preservar la riqueza y personalidad histórica, patrimonial y cultural de las mismas, es la meta que se están marcando muchos Ayuntamientos nacionales y europeos de ciudades como la nuestra. Principalmente, a través de la realización de “Planes Integrales”, que orienten y coordinen desde todas las perspectivas necesarias y posibles: social, económica, urbanística, comercial, servicios, cultural, etc., los diferentes proyectos de intervención de la iniciativa pública y privada, necesarias para la recuperación urbanística y social de los centros tradicionales de sus ciudades.
En la línea expuesta, el Excmo. Ayuntamiento de Alicante, se ha planteado la necesidad prioritaria de acometer actuaciones urgentes que frenen el deterioro del Centro Tradicional de la ciudad, prestando especial atención a la franja situada entre Avda. Dr. Gadea, Explanada de España, Rambla de Méndez Núñez y calle Gerona (zona antiguamente denominada arrabal de San Francisco). Además de las actuaciones referidas, el Excmo. Ayuntamiento ha elaborado el presente Plan Integral con el objeto de lograr a medio y largo plazo la revitalización social, económica y urbanística del Centro Tradicional de la ciudad de Alicante.
Las actuaciones prioritarias y con carácter urgente en esta zona, se justifican como consecuencia del desarrollo de la ciudad, que ha producido en los últimos años, un vacío residencial y de actividades comerciales y sociales en la zona citada.
El traslado de la zona comercial a la zona de Maisonnave/ Oscar Esplá, a los polígonos comerciales y la mejoría del Casco Antiguo, han tenido consecuencias perjudiciales para el Centro Tradicional. Únicamente con una decidida intervención pública, sin olvidar el fomento y apoyo a la iniciativa privada, será posible su recuperación como eje de centralidad social y económico de la ciudad, e invertir la tendencia de los últimos años.
El Plan elaborado entre todas las Concejalías del Ayuntamiento de Alicante, es interdisciplinario y contiene un enfoque integral, estando abierto a la cooperación de las diferentes instituciones públicas y privadas, así como a las diferentes asociaciones de interés social implicadas actualmente o en el futuro en el desarrollo y revitalización del Centro Tradicional de Alicante.
El presente Plan, en coherencia con el avance del P.G.O.U. del Ayuntamiento de Alicante de Mayo de 2001 y con la “Agenda Local 21”, estará guiado en el diseño y ejecución de sus intervenciones por el principio de “desarrollo sostenible”, haciendo compatible el desarrollo social y económico con las mejoras de las condiciones del entorno urbano y con el respeto al medio ambiente.